13 jul. 2012

El té y la calidad del agua

Si queremos degustar cualquier tipo de té en su plenitud tenemos que tener en cuenta que uno de los factores más importantes para conseguirlo es la calidad del agua. Tanto es así, que sin un agua en condiciones podríamos arruinar el sabor del té, tomándonos una infusión que quedaría muy lejos de su verdadera esencia.

Ya lo escribió en el siglo VIII d.c. Lu Yu, El Santo Patrono del Té, en su obra 'Cha Ching' o también conocido como "Libro sagrado del té": "La mejor agua es la que proviene de un manantial de montaña, del río o de un pozo".

Podríamos entonces decir que la mejor agua para infusionar un té es la mineral embotellada o la del grifo. En ambos casos deben ser aguas de baja mineralización.

En el caso de que el agua del grifo sea demasiado dura, es decir, que tenga gran contenido en sales minerales como calcio y magnesio y no dispongamos de agua embotellada a la hora de realizar la infusión de té, os recomiendo hervir el agua durante unos 2 minutos para que con el hervor se reduzca esta dureza y con ello los minerales. Tampoco nos servirán las aguas potables con dominantes de cloro o excesos salinos, por ejemplo las que suelen emplearse en las zonas cercanas al mar.

Recordad: Antes de verter el agua sobre las hebras aseguraos de que está a la temperatura adecuada para el té que vayáis a tomar en ese momento, nunca las reguéis con agua hirviendo. 



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